10 temas inolvidables… que no eran del compositor

Tiempo de lectura: 3 minutos

Lo normal es que un músico de cine sea recordado por sus obras. Pero no siempre ha sido así. En ocasiones un tema concreto ha eclipsado al resto de la banda sonora, e incluso al propio autor. Unas veces porque se ha nutrido de otros. Las menos, porque una determinada pieza funcionó para asociar la propia película a su melodía. Veamos varios casos peculiares, por orden cronológico. Algunos de ellos también están en mi repertorio.

  • Casablanca (1942)

La melodía de “As time goes by”, que tanto atormentaba a Rick cuando Sam la interpretaba, es clave en la película. Sin embargo, no pertenece a Max Steiner, sino a Harman Hupfeld.

  • El puente sobre el río Kwai (1957)

Cualquier aficionado al buen cine sabe que los prisioneros del campo japonés silban una marcha militar (“Coronel Bogey”). Pero tampoco fue compuesta por Malcolm Arnold para la película, sino por Kenneth Alford… ¡en 1914! Bueno, bajo el seudónimo del teniente F.J. Ricketts. Alford fue director de música de los Royal Marines británicos.

  • El golpe (1973)

Relacionamos este título con Paul Newman, con Robert Redford y con un tema pianístico que todos conocemos: “The entertainer”. Un ragtime creado por Scott Joplin, pero no por Marvin Hamlisch.

  • Barry Lyndon (1975)

Podía haber elegido “Barry Lyndon” o más películas de Stanley Kubrick. Si algo caracteriza a muchas de sus bandas sonoras es el uso de música “clásica” y siempre suele haber una pieza más recordada. En mi opinión, para este drama de época la estrella fue la “Sarabande” de Haendel orquestada por Leonard Rosenman. Hasta en publicidad la pudimos escuchar.

  • Los cazafantasmas (1984)

Por mucho que Elmer Bernstein fuera el encargado de poner música a este exitazo ochentero… ¿alguien se acuerda de algún tema de su banda sonora? Pero de la canción de Ray Parker Jr., todos, ¿a que sí?

  • La historia interminable (1984)

Mismo año y circunstancias. Si buscáis su tema principal, no será de Klaus Doldinger, sino de Giorgio Moroder. Aunque para que la cantara Limahl junto a Beth Anderson. Por cierto, ¿quién conoce otro hit de este popero inglés?

  • Platoon (1986)

La banda sonora de Georges Delerue quedó inmersa en la niebla musical a causa del “Adagio para cuerdas”, de Samuel Barber. De hecho, esta pieza adquirió mayor popularidad a raíz de la película. Si bien es un poco larga, os la recomiendo. Seguro que la habéis escuchado.

  • Ghost (1990)

Maurice Jarre es un nombre con mayúsculas en la música de cine. Sin embargo, si preguntáramos por la música que más juego dio en esta película, ¿sería suya, u os decantaríais por la “Unchained melody” de los Righteous brothers mientras Patrick Swayze y Demi Moore se manchaban de barro?

  • Tacones lejanos (1991)

Pedro Almodóvar prescindió esta vez de Alberto Iglesias para recurrir a un referente internacional como Ryuichi Sakamoto. Pero todo el mundo se acuerda de las canciones de Luz Casal. Por supuesto ninguna era del japonés. Ni “Piensa en mí”, ni “Un año de amor”. Elijo la última – compuesta en su versión original italiana por Nino Ferrer – porque la llevo en el repertorio.

  • Armageddon (1998)

Trevor Rabin era el compositor oficial de la banda sonora, pero no miembro de los Aerosmith. Fue esta banda de rock – liderada por Steven, padre de Liv Tyler – la que hoy recordamos en la película gracias al famoso “I don’t wanna miss a thing”.

Existen más ejemplos. Sin ir más lejos, intentado rastrearlos me he topado con un compositor que por sí solo merece un artículo aparte. Os hablaré de él otro día. Prometido.

Mientras tanto, si encontráis algún otro caso, hacédmelo saber. También me gusta aprender de vosotros e interactuar.

Comparte esta entrada en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin