«1492, la conquista del paraíso»: La tercera obra maestra de Vangelis.

Tiempo de lectura: 3 minutos

Si realizáramos una encuesta sobre quién es Vangelis, es probable que no todos los entrevistados lo supieran. Pero citando otras dos composiciones suyas para el cine, seguro que muchos cambiarían su respuesta. Bastaría con mencionar “Carros de fuego” y “Blade Runner”.

Repitiendo el experimento con “1492, la conquista del paraíso”, como mucho a alguien le sonaría el tema “Conquest of Paradise”, por ser el más versionado.

Un fracaso por reivindicar

No recuerdo si vi antes la película o escuché el disco. En cualquier caso, este último acabó en mis manos y lo disfruté tanto sin imágenes, que se convirtió en una de mis bandas sonoras favoritas.

La ambiciosa producción histórica de Ridley Scott sobre el Descubrimiento de América no obtuvo el respaldo de la crítica y el público. De nada sirvió que Gerard Depardieu fuera el protagonista o que contara con el escritor e historiador José Luis Corral como experto asesor. Aunque la otra apuesta de Hollywood para conmemorar ese 500º aniversario corrió peor suerte: “Cristóbal Colón, el Descubrimiento”, con un desconocido Georges Corraface en el papel del navegante y cuyos mayores alicientes eran ver a Marlon Brando como Torquemada y un guión firmado, entre otros, por Mario Puzo.

Sin embargo, la espléndida música de Vangelis no quedó en el olvido. Una pena que la película no tuviera más éxito para hacer justicia al compositor griego, porque su trabajo merecía cuando menos la nominación al Oscar (sí lo estuvo a los Globos de Oro). He aquí algunos argumentos que lo prueban.

Una banda sonora de fusión

Vangelis no sabe solfeo. Es un autodidacta que compone a partir del estudio. Tanto de los sonidos de diferentes instrumentos, como por cómo combinarlos melódica, armónica y rítmicamente para conseguir los efectos que él desea. La música electrónica está presente en toda su obra mediante el uso de sintetizadores. Incluso en bandas sonoras y otras piezas en las que parece que no tienen cabida. Sin embargo, suenan a la perfección cuando se fusionan con otros estilos, como sucede en el caso de “1492, la conquista del paraíso”.

Canto gregoriano, electrónica y flamenco

Estos tres géneros tan dispares son la base de la banda sonora de la película. Sólo el primero de ellos se aproxima a la música medieval. Los otros dos nada tendrían que ver con ella. Pero analizaré cada pista para demostrar cómo Vangelis acierta en su mezcla.

He dicho que son la base, lo cual no significa que se ciña a ellos, como veremos a continuación:

En la introducción Vangelis se limita a entretejer diversos instrumentos grabados con los sintetizadores. De este modo crea la atmósfera que contextualizará la película. Luego hay dos variantes, en el disco y en aquélla.

En el primero sería el ya mencionado “Conquest of Paradise”. En este tema destaca un coro que canta al unísono la famosa melodía (en un latín pseudoinventado). Además, escuchamos fragmentos instrumentales más brillantes que representan la gloria alcanzada por Colón al descubrir las nuevas tierras.

Sin embargo, esta pieza no es la que suena al inicio de la película. Ridley Scott prefirió el tema “Hispanola” porque compendiaba toda esa fusión a la que hacía referencia. De hecho, pueden escucharse en ella instrumentos españoles, americanos, reproducciones mediante sintetizador, percusión, coros y hasta cante flamenco que imita el de los indígenas. Además, este género parece tener raíces árabes. Es decir, de la cultura que ocupó e intentó expandir Al Andalus (España, origen del Descubrimiento).

A partir de aquí el orden de la música del disco será cronológico al de la película. En ésta se narran los preparativos de Colón para comparecer ante los Reyes Católicos y defender su proyecto de viajar a las Indias. Por ejemplo, la sobriedad instrumental acompaña al canto gregoriano en “Monastery of La Rabida”, cuando el navegante pide consejo a Fray Antonio de Marchena; en “City of Isabel” encontramos una música más próxima al cancionero renacentista español; o en “Eternity” instrumentos americanos como la ocarina o la flauta andina, que anticipan una melodía más alegre por la gesta lograda.

No obstante, hay una pieza clave en la película que muestra las luces y sombras de la empresa de Colón. Se titula precisamente así: “Light and shadow”. En ella sólo la flauta y el sintetizador tocan una melodía más celestial. Una victoria tímida frente a las tinieblas y la creencia en la existencia de los monstruos marinos. También simboliza los peligros desconocidos en una tierra inexplorada que tantas bajas causaron a Colón y, por último, a la temible Inquisición. Escuchamos todos estos temores representados por la gravedad del coro y esa percusión rítmica constante, a los que se une el trino del clavicémbalo. Lo secunda el coro, como si supusiera aún una amenaza.

Después de toda esta explicación espero haberos dado argumentos suficientes y convincentes para escuchar esta banda sonora, tan ecléctica como calculada para un resultado glorioso.

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