9 bandas sonoras árabes, pero de occidentales

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Hace algún tiempo os presentaba aquí algunas bandas sonoras de sonido español, aunque compuestas por músicos que no eran de nuestro país. Hoy os traigo un asunto relacionado: Temas de películas ambientadas en parajes desérticos, pero que no corresponden a autores de esa zona geográfica.

Lo curioso es que tres de ellas pertenecen a un mismo creador: Maurice Jarre.

Los diez mandamientos (1956)

Cecil B. de Mille se plagió a sí mismo, rodando un remake de su original mudo, pero mejorado con unos efectos visuales que siguen sorprendiendo para la época. Una magnífica película épica, al igual que la partitura de Elmer Bernstein, dejando de lado la religión y creencias de cada cual.

Lawrence de Arabia (1962)

La deslumbrante obra maestra de David Lean arrasó con 7 Oscars. Entre ellos, a la mejor banda sonora. Ya el tema inicial personifica al protagonista con esa amalgama de marcha militar y grandeza oriental. Pero habría tanto donde elegir en toda la música compuesta por Jarre…

El viento y el león (1975)

No transcurre en Oriente Medio, pero el Sáhara puede considerarse casi como tal por su clima. Jerry Goldsmith firmó un brillante tema bereber sustentado en la percusión y en la fuerza del viento metal para esta película de John Milius. En ella se narra el rapto de una bella viuda americana y sus hijos, lo cual provoca un conflicto internacional.

Jesús de Nazareth (1977)

Su banda sonora era tan maravillosa, que durante mucho tiempo creí que era de Ennio Morricone. Claro que por entonces no conocía tanto a Jarre. Mi opinión no ha cambiado. Me parece misteriosa, dramática y poderosa. Al igual que – por mucho que se la considere una mini serie – la excelente película de Franco Zeffirelli sobre la principal figura del cristianismo.

Mahoma, el mensajero de Dios (1977)

Ese mismo año Jarre compone la banda sonora de otra película sobre otro icono religioso, en este caso del Islam (dirigida por Moustapha Akkad y con un reparto internacional encabezado por Anthony Quinn). En su música – espectacular como la anterior – predomina esa combinación de semitonos y tonos tan propia de la música árabe.

Aladdin (1992)

Con un estilo similar pero adaptado a Disney al incluir canciones, Alan Menken creó una efectiva música que se llevó el Oscar. Algún día quizá le dedique un artículo, pues sus bandas sonoras lo merecen. Tan buena es ésta de “Aladdin”, que la repite en el remake de carne y hueso de Guy Ritchie.

El reino de los cielos (2005)

Faltaban las Cruzadas en Tierra Santa. Ridley Scott se encargó de ellas en esta película, que se comprende mejor en su versión extendida. Su notable música es de Harry Gregson-Williams, aunque reutilizara el tema “Vide cor meum” que Hans Zimmer había producido para el mismo director en “Hannibal” a partir de una canción de Patrick Cassidy.

Argo (2012)

Alexandre Desplat abandonó el minimalismo para ambientar con sonidos iraníes y un fondo de tensión “in crescendo” esta historia basada en hechos reales: La de unos estadounidenses expertos en secuestros que, haciéndose pasar por un equipo de cine, intentan rescatar a unos compatriotas rehenes de Jomeini. Una gran película con la que Ben Affleck acalló a sus detractores.

Exodus: Dioses y reyes (2014)

La última de esta lista es la versión del propio Ridley Scott sobre la primera. Pese a que en mi opinión no logró superar a “Los diez mandamientos”, ofrece otro enfoque político e histórico sobre Egipto. Y, aunque Alberto Iglesias figure como compositor oficial, hay que destacar el trabajo adicional de Federico Jusid y Harry Gregson-Williams.

¿A vosotros se os ocurre alguna más? Ya sabéis que espero vuestras sugerencias. Siempre se aprende.

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