«Bohemian Rhapsody»: Cuando el rock alcanzó la grandiosidad épica

Tiempo de lectura: 3 minutos

Escribir un artículo sobre esta banda sonora sería fácil. Bastaría con enumerar unas cuantas canciones de “Queen”. Sin embargo, en mi opinión merece una mayor profundización. Cuando vi la película me gustó mucho también el planteamiento musical que hace Bryan Singer, más allá de los temas del grupo que suenan. Por ello voy a tratar algunos de esos aspectos, tanto de Freddie Mercury como de la propia banda.

Freddie, barítono de amplio registro y virtuoso pianista

Todo el mundo coincidió en la extraordinaria caracterización de Rami Malek como Freddie Mercury. Pero algunas escenas son claves para entender mucho más su capacidad como músico excepcional a nivel vocal e instrumental. Veámoslas:

Mientras ignora las reprimendas de su padre, Freddie entona un fragmento de “Lazing on a sunday afternoon”. Lo canta en unos tonos más graves de los que escuchamos en su versión definitiva con “Queen”. La razón es sencilla. En sus inicios, Farrokh Bulsara tenía una tesitura de barítono. Su registro vocal era tan asombroso, que su voz natural podía ampliar los agudos hasta alcanzar notas extremas e imposibles incluso para muchos tenores. Un caso parecido es el de Plácido Domingo. Por eso Freddie pudo llegar a cantar con Montserrat Caballé, en igualdad de condiciones con la soprano.

Y cuando está en la cama con Mary, toca al piano el comienzo de “Bohemian Rhapsody”. El teclado está por encima de él, por lo que no lo ve y, además, ha de hacerlo al revés. Ello implica tener que buscar las notas a tientas y, lo que es más difícil, cruzar las manos invirtiendo su posición. Es probable que Malek tuviera que rodar ese momento con un espejo en el techo para orientarse.

Algo similar pudimos ver en ese biopic de Milos Forman sobre Mozart titulado “Amadeus”:

Un nuevo enfoque musical

En “Bohemian Rhapsody” encontré otro aliciente que no recuerdo muy frecuente en las películas homenaje a artistas: Detallar cuál es el proceso para componer las canciones.  Los miembros de “Queen” querían huir de lo convencional y crear temas diferentes. La película lo explica bien.

Ya en uno de los primeros que suenan – “Seven seas of rhye” – vemos esa innovación cuando deciden insertar efectos de voces en eco, ruidos con objetos y los sonidos de una pandereta y de otros objetos percutidos entre las cuerdas de un piano de cola. Por su parte Roger Taylor consigue el tintineo de unas monedas al golpear los timbales. En definitiva, como dice Brian May en esa escena, “son atrevidos”, aunque para el técnico del estudio de grabación sólo sean “cuatro estudiantes haciendo cosas raras”.

Otras secuencias que detallan ese proceso creativo son las de Brian imaginando que el público aplaude al ritmo de “We will rock you”, o de cómo a John Deacon se le ocurre la melodía para el bajo en “Another one bites the dust”.

Pero sin duda, es la propia “Bohemian Rhapsody” la canción mejor descrita en cuanto a su concepción. Por un lado, como ese deseo del cuarteto por elevar el rock a la misma altura que la ópera. Por otro, por mezclar géneros y que el resultado fuera una experiencia única para cualquier público.

Vaya si lo fue. No todo el mundo entendió que el tema comenzara con un piano clásico y terminara con un gong; ni asociaba la relación de “Scaramouche” y “Galileo” con el fandango; o por qué se alternaban las voces naturales de los intérpretes con falsetes que imitaban a las divas del bel canto.

No faltan hoy en día las teorías conspirativas de internet sobre esta canción. Hay quien llega a afirmar que la enigmática letra simboliza un pacto de Freddie con el diablo. Suele ser habitual en los virtuosos musicales. Recordad, por ejemplo, a Paganini.

Lo que está claro es que “Bohemian Rhapsody” fue una arriesgada apuesta. Tanto, que a punto estuvo de no ver la luz por una duración que entonces parecía excesiva. Pero un aliciente irrefutable la salvó de la quema de los productores musicales: Era algo que la gente nunca había escuchado antes. Una experiencia única y épica en el rock. Tan especial, que encumbró a “Queen”. He aquí un resumen de esa grabación extraída de la película:

Así que podemos afirmar que “Bohemian Rhapsody” es un verdadero homenaje a esta banda británica precursora de esas fusiones tan de moda en la actualidad. La película no sólo es una biografía de Freddie Mercury como una de las voces más grandes de la historia. Desde un punto de vista musical también aporta mucha información interesante para comprender por qué “Queen” es uno de los mejores grupos también de esa misma historia.

Comparte esta entrada en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin